En México uno de los primeros postres que aprendemos a preparar, es el famoso dulce de limón con galletas María. Debido a que es un postre muy fresco, es ideal para los días calurosos, además no tienes que prender el horno. En esta ocasión quise darle un toque más moderno y lo serví en porciones individuales.
También hice algunos cambios en los ingredientes y en la forma de presentarlos. Para hacerlo más cremoso, sustituí la leche evaporada por queso mascarpone. Y en lugar de colocar las galletas enteras, las pulverice para que cada cucharada tuviera un toque crujiente. ¡A nosotros nos gustaron muchísimo!






